Ciencias Sociales

El campo de la educación en el último siglo, ha avanzado paulatinamente para ponerse a tono con las demandas que presentan los nuevos tiempos, es así que el siglo XXI ha heredado la necesidad de transformar los centros educativos mecanicistas en comunidades de aprendizaje, con ello se pretende que el proceso educativo no sólo transmita al educando información académica y el desarrollo de habilidades cognitivas, sino que la misión educativa vaya encaminada a promover el aprendizaje de manera permanente, integral y continuo.

Por ello en la Declaración Mundial sobre Educación Superior1 para el siglo XXI, planteada en 1999, se propuso la mejora y conservación de la calidad de la enseñanza, una mejor formación  de la persona y la formación basada en competencias; asimismo, se proclamó como función y misión de la educación superior, entre otras: educar para propiciar el aprendizaje permanente “con el fin de formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad y estén abiertos al mundo”

Por todo lo anteriormente expuesto, se debe estar consciente que se transita por un momento histórico de modelos universales y de aldeas globales, donde las fronteras del conocimiento y la ciencia, cada vez reconocen menos límites, y donde el factor de las competencias académicas profesionales entró a regir la inspiración de los propósitos educativos, lo cual hace necesario revisar los objetivos que caracterizan el acontecer académico en la universidad, como último eslabón de la cadena pedagógica tradicional del hombre y la mujer, con el único propósito de establecer las correspondencias morales, éticas, científicas, humanísticas, sociales y tecnológicas que demanda la sociedad contemporánea a sus nuevos ciudadanos.

Por tanto, las universidades para dar respuesta a las demandas de la sociedad actual deben de actualizar sus currículos, lo cual exige repensarlos en función de los retos que propone la sociedad de hoy, con características especiales y contextos complejos y vulnerables tales como: la integración entre los pueblos, el respeto a la diversidad y multiculturalidad, el aumento de conflictos, y la atención a los riesgos biopsicosociales y naturales, entre otros.

Es así como Iafrancesco2 expresa que “Este cambio demanda actualizar los fundamentos

educativos, filosóficos, psicológicos, epistemológicos, sociológicos y pedagógicos tradicionales para responder a la educación, a la construcción del conocimiento, a la transformación sociocultural y la innovación educativa y pedagógica”.

Dicha realidad plantea la demanda de formar profesionales con saberes nuevos y eficaces para enfrentarse al cambio vertiginoso del conocimiento y a las demandas del mundo globalizado; capaz de generar competencias sólidas que le permitan formarse más allá de los límites de la educación tradicionalmente establecidos. La educación por tanto, no puede ser simplemente una preparación encaminada al conocimiento y desarrollo de una serie de destrezas de tipo instrumental que permitan acceder a un desempeño profesional, sino que debe ir mucho más allá

para formar un ciudadano integral, con sentido de sus obligaciones; con capacidad crítica y autonomía. El docente por tanto “no debe limitarse únicamente a enseñar información, debe formar valores, introducir una serie de ideas en el ideario de sus alumnos, ya que no pueden esperar a que la sociedad mejore para educar bien, porque su deber es educar bien para que la sociedad mejore” (Rodríguez, 2001, en Badilla, 2002).

Es así como Amaya3 expresa la necesidad de contextualizar la educación superior en procesos de globalización, internacionalización, cooperación, intercambio y movilidad, en la actual sociedad del conocimiento, llevando a pensar en la adopción de currículos abiertos y flexibles; teniendo en cuenta los acelerados cambios y transformaciones en el desarrollo científico y tecnológico y las exigencias cambiantes de la sociedad y de los entornos profesionales y laborales.

En tal sentido, las autoridades académicas y administrativas, los docentes, estudiantes y

personal administrativo de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), conscientes de su responsabilidad para con la sociedad hondureña, han iniciado y avanzado en un proceso de reflexión académica, que va desde la auto evaluación, pasando por la evaluación externa de las carreras, e incorporando otros espacios de reflexión, socialización y consenso, ha decidido incorporar en su propuesta formativa de rediseño de sus carreras de pre grado una orientación curricular estructurada bajo el enfoque de competencias académico-profesionales,

asumiendo específicamente la tipología planteada en el marco del Proyecto TUNING

Latinoamérica, la cual ha sido enriquecida por las demandas de la sociedad hondureña y el sello característico que distingue a esta universidad como se encuentra plasmado en su misión y visión.

En este marco de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior, la UPNFM, presenta a través de este documento el Plan de Estudios de la Carrera de Profesorado en Ciencias Sociales en el Grado de Licenciatura. El cual contiene en sus diferentes apartados una breve descripción del modelo curricular basado en competencias, la fundamentación filosófica, psicológica y pedagógica del plan de estudios, el enfoque de enseñanza y aprendizaje y el modelo de evaluación a instituirse en la UPNFM, que guiarán el quehacer docente en el desarrollo del plan de estudios a través de la programación de aula.

El plan de estudios comprende además del perfil académico profesional, los objetivos que se pretenden lograr a través del desarrollo del mismo, a la vez que incluye una descripción cualitativa y cuantitativa de la Formación de Fundamento y la Formación Específica, ésta última conformada por los núcleos temáticos y ejes transversales que orientan los conocimientos, habilidades, actitudes y aptitudes que se esperan desarrollar como competencias en los y las estudiantes. La Formación Didáctico-Metodológica Orientada a la Especialidad, la Formación Profesional y la Práctica Profesional. Todos estos aspectos conforman la estructura curricular del plan de estudios.