ESTUDIO REVELA FACTORES ASOCIADOS AL APRENDIZAJE QUE INFLUYEN EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO

El estudio de Rendimiento Académico y Factores Asociados al Aprendizaje revela que la pobreza, mala alimentación, desempleo, desintegración familiar, sobre edad, sexo y pertenencia a grupos indígenas son elementos que influyen en el rendimiento de los estudiantes especialmente en las áreas de español y matemáticas.

 

El documento fue presentado por la Unidad de Medición de la Calidad Educativa (UMCE) de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) y el Consejo Nacional de Educación (CNE).

 

Este análisis fue realizado a más de 11 mil estudiantes de sexto a noveno grado, de 17 departamentos del país de los cuales 51% son niñas y el 9.8% pertenecientes a grupos indígenas. El estudio también fue dirigido a más de 1,000 docentes y 291 directores.

 

La investigación también revela que 1 de cada 3 niños no posee una buena alimentación al igual que el 60% de los docentes quienes afirmaron no tener una dieta sana.

 

Según el estudio, los varones tienen más bajo rendimiento académico en español en comparación de las niñas, en cambio en matemáticas el rendimiento es equivalente entre ambos sexos.

 

El bajo nivel de escolaridad de los padres, repitencia escolar, baja disponibilidad de libros, la mala infraestructura de los centros educativos,  cambios de escuelas y no haber cursado la educación preescolar son variables que también afectan el rendimiento de los estudiantes, especialmente en el área rural.

 

En cuanto al contexto docente, el estudio señala que el 70% son profesoras quienes demuestran mayor rendimiento en relación a los profesores, curiosamente se demostró que los maestros que tienen más de 10 años de experiencia tienden a tener alumnos con más bajo rendimiento  y se ratifica que capacitación permanente aporta positivamente a un mejor rendimiento.

 

El análisis de los centros educativos revela que un 71% tiene problemas de espacio y un 17% no tiene acceso a servicios públicos y  que las instituciones multidocentes tienen mejor rendimiento en comparación a las unidocentes reiterando que el problema es más grave en las zonas rurales. 

 

Entre los aspectos positivos que pueden influir en la mejora del rendimiento escolar, se destaca la expectativa y motivación que tengan los estudiantes y docentes “si logramos mejorar las creencias que tienen los niños en cuanto a ellos mismos y que sepan que pueden lograr culminar su sexto, noveno grado incluso la universidad podemos tener posibilidades mayores de desempeño favorable”, expresó el investigador del Observatorio Nacional de la Educación Germán Moncada.

 

Moncada, amplió que el rendimiento escolar depende en gran medida del contexto de los alumnos y  entre los más importantes destaca el nivel socioeconómico y cultural de los padres, por lo que recomendó el esfuerzo del Estado por erradicar el analfabetismo y elevar los años de escolaridad  promedio  de la población de 7 a 12 años que sería lo ideal para mejorar estos índices.

 

“Se necesita una política social integral, focalizar las poblaciones más pobres y brindarles mejores condiciones para la educación, se debe contribuir con estas familias, eso puede ser un gran acierto”, reflexionó el investigador quien además lamentó que los grupos indígenas, garífunas y afro descendientes tengan menor rendimiento. 

 

De acuerdo con los resultados del estudio, el trabajo que se realiza en las aulas no es suficiente para revertir los bajos rendimientos; es necesario pensar en estrategias desde una política social integral que impacte el tejido social desde el estudiante mismo en el contexto familiar. Debe potenciarse la escuela como un factor protector y de resiliencia.

Este
estudio también ofrece suficiente evidencia para afirmar que sí bien el factor docente es crucial para alcanzar rendimiento óptimos, no es el único ni el más relevante; quizás las estrategias para la mejora deban tener como fundamento la dignificación del ser humano en un contexto en el cual los esfuerzos académicos puedan coronarse con oportunidades reales de realización y una mejor calidad de vida, estrategias que sean capaces de borrar la sombra de un futuro sombrío, caracterizado por el desempleo y la incertidumbre.
 
 Este esfuerzo científico de la UPNFM, apoyado por el CNE es un aporte valioso al conocimiento de la situación de la educación en Honduras y tiene potencial para dotar de racionalidad a las políticas educativas en una línea deseable de equidad y desarrollo. La vulnerabilidad educativa y social son piezas que refuerzan la exclusión por lo tanto una política educativa pertinente deber ser parte de una política social más amplia e integral.